LA MAGIA DE LOS BESOS
Queridos lectores, apenas nos vamos conociendo y he de anticiparles que siempre seré formal hable de lo que hable por el respeto que a ustedes debo, únicamente en mis artículos de negocios, seré la más seria de las personas, y espero les guste mi estilo en ambos casos.
Entremos en materia: ¿Quién en toda su vida no ha dado un delicioso beso?; ¿Qué transmites con un beso?; ¿Por qué es tan importante dar besos?; ¿Qué pasa cuando no has besado en meses o quizá años, y vuelves a hacerlo?, ¿Se te olvida la técnica?, ¿Crees que lo haces mal?; ¿Da igual besar una boca pequeña que una grande?, ¿O quizá unos labios finos o gruesos?...
Pues vamos a ver:
De acuerdo a la ciencia que estudia los besos: FILEMATOLOGÍA, los registros más antiguos del beso datan del año 2500 A.C. en la India.
En la segunda mitad del siglo IV A.C., los griegos sólo permitían besos en la boca entre padres, hijos, hermanos o amigos muy próximos.
En el Renacimiento, los besos en la boca eran una forma muy común de saludar.
En el siglo XV, los nobles franceses podían besar a cualquier mujer que desearan. Y en Italia, si un hombre besaba a una doncella en público, estaba obligado a casarse con ella de inmediato.
Durante la Revolución Industrial se prohibió besarse en público, pero en los años 60 la gente se rebeló y en el movimiento hippie volvieron a besarse en público.
En Inglaterra, se acostumbraba que al llegar a casa de alguien, el visitante besara al anfitrión, a su mujer, a todos los hijos y hasta a las mascotas.
En Escocia, el padre besaba los labios de la novia al final de la ceremonia de casamiento y la felicidad conyugal dependía de esa bendición en forma de beso. Después, en la fiesta, la novia debía circular entre los invitados y besar a todos los hombres en la boca, a cambio de algo de dinero (algo así como lo que ahora se hace con la zapatilla, solo que la novia no tiene que andar besando a nadie, a menos que quiera correr el riesgo de que ese mismo día le pidan el divorcio).
La filematología señala que los besos por sí mismos combinan tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional y química entre los participantes.
Los besos reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés y aumentan los niveles de oxitocina (hormona segregada por la hipófisis), siempre y cuando se bese a la persona adecuada.
En los humanos, el beso es fundamentalmente una cuestión química, ya que la saliva masculina tiene testosterona y los hombres prefieren los besos húmedos porque inconscientemente intentan transferir esta substancia para provocar el apetito sexual en las mujeres, ¡y vaya que muchas veces lo consiguen!, sobre todo si son expertos en la materia y besan como los mismísimos Dioses.
Por si eso fuera poco, también se descubrió que el beso permite quemar hasta 26 calorías, se ejercitan hasta 30 músculos faciales, fortalece el sistema inmune, moviliza secreciones hormonales, hace que el pulso se acelere de 70 a 140 pulsaciones por minuto y se prolonga la vida de quien lo practica de manera continua.
Diversos estudios permiten conocer los rasgos de la personalidad propia y ajena interpretando la morfología del rostro, incluyendo también en base a la forma de la boca y el grosor de los labios.
Las personas que tienen la boca grande se definen por ser sensuales, aventureras, dispuestas a experimentar, sinceras y llenas de vitalidad, así que para ellas cada beso es un descubrimiento, con todo y las sensaciones que este conlleve.
Boca pequeña: Quienes son de boca pequeña, son gente algo frívola, refinada, que saben lo que quieren y como obtenerlo, así que no tienen ninguna dificultad en besar tierna o apasionadamente.
Los labios finos indican dureza, frivolidad y perfeccionismo en todos los sentidos, por lo que si quienes tienen este tipo de labios no quedan satisfechas con ese beso que dieron o recibieron, lo volverán a intentar cuantas veces sea necesario, hasta que estén convencidos de que ese beso es excelente.
Los labios gruesos son indicios de que la persona es amante del placer y la comodidad, es optimista y sabe disfrutar cada instante de su vida, así que para ella cada beso, no importa su forma o duración, es igual digno de disfrutarse. Mmmmhhhhhh, puedo decirles que son una verdadera delicia.
Existen diferentes tipos de besos, entre ellos están los siguientes:
El beso seco, el succionador, el francés, el de lengua apasionado etc…
El Kamasutra por su parte describe tres clases de besos: el nominal, en el que los labios apenas se tocan; el palpitante en el que se mueve el labio inferior, pero no el superior; y el beso de tocamiento, en el que participan labios y lengua.
A través de los besos podemos transmitir un sentimiento puro de afecto, cariño, ternura, amor o pasión; o bien, simplemente atracción física.
Un beso es y siempre será un regalo de Dios, y no importa si no has besado en meses o en años, pues cuando lo vuelves a hacer, además de revivir la dulce sensación y sentir que flotas entre las nubes, te darás cuenta de que el beso fluye con exquisita naturalidad como si el tiempo no hubiera pasado.
MHD. Concepción Isabel Aguilar Vázquez.
|