Jornadas 'El periodismo en lo global', en Segovia.
La importancia de la expresión y opinión femenina se ha hecho presente en el mundo entero.
Con distintas etapas de crecimiento y madurez, los continentes viven sus distintas problemáticas, demandas y luchas
Existe una manera de informar con idiosincrasia femenina en las zonas en conflicto. Así se puso este jueves de manifiesto en la mesa redonda inaugural de las III 'Jornadas de Periodismo en lo Global', organizadas por la UVA y la Asociación de la prensa de Segovia (APS).
"Entre las mujeres reporteras hay una tendencia al periodismo más comprometido", señaló la periodista y presidenta de Reporteros Sin Fronteras, Dolores Masana. "Las mujeres somos menos dramáticas a la hora de contar situaciones y experiencias personales", dijo Mayte Carrasco, periodista versátil que trabaja como freelance en zonas de conflicto para Público, Tele 5 y es investigadora del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH).
"Los hombres tienen una cierta tendencia a narrar las guerras como si fueran películas de acción", afirmó la periodista y escritora Olga Rodríguez, especializada en Oriente Medio y una de las voces (SER) más reconocidas por el seguimiento en la invasión de Irak, en 2003.
Está claro que la información internacional y el quehacer periodístico en materia internacional interesa. El salón de actos de la UVA, en el Palacio de Mansilla, se llenó de espectadores y de preguntas.
El título de la mesa redonda 'Mujeres en sitios de guerra' sirvió para escuchar de las protagonistas las diferencias que siguen existiendo entre hombres y mujeres, -desde las actitudes paternalistas en los ejércitos a la persuasión femenina para hallar buenas fuentes- y el declive que vive el reporterismo, acosado por la precariedad.
"Muchas mujeres al pie de las guerras, pero todavía invisibles", afirmó Olga Rodríguez. "La tarea pendiente del reporterismo español con corresponsales y enviados al extranjero se sitúa en las mujeres, menos reconocidas y premiadas", apostilló Mayte Carrasco. Sólo un 20% de los premiados por galardones de prestigio como el 'Cirilo Rodríguez' o el Premio Ortega y Gasset de Periodismo, corresponden a nombres de mujer.
La reportera que produce, graba, edita y escribe información, opinión y sigue un blog, caso cada vez más extendido, habló de las condiciones intrínsecas femeninas para desarrollar el trabajo en sitios de conflicto: Disfrazarse en los 'mundos de Alá' donde llegan a ser "un tercer sexo, género neutro", definió Carrasco, al que los talibanes "por raras mujeres venidas de Occidente dejan hacer". "Hay más machismo en las redacciones españolas. Lo de allí es otro tema", señaló.
Entre las dificultades insólitas, la falta de chalecos antibalas para las mujeres. "Existen pero las redacciones españolas compran tallas universalmente masculinas", criticaron. "Para qué me voy a ir con un chaleco gigante, pesado, por el que entran balas por los costados y sobacos", refirió Olga Rodríguez.
Se habló del efecto reparador del relato para las víctimas y de la implicación psíquica en las guerras, que recrudece el regreso del reportero a una sociedad banal, comparativamente con los mundos en penuria y conflicto. Y se rindió homenaje a las mujeres asesinadas cubriendo información, con la imagen de la periodista rusa Natalia Estemirova; una de los 24 periodistas asesinados en Rusia desde que Putin preside su supuesta Democracia. Reporteros Sin fronteras recordó el triste Barómetro de 2010: En lo que va de año 12 periodistas muertos y 165 encarcelados, además de 117 ciberdisidentes encarcelados también.
la conclusión no fue nada halagüeña: "primero hay que convencer a los editores en España de que ese relato interesa, lo que no siempre es fácil". La crisis ecóniomica se utiliza, según las periodistas, "como excusa" pero la falta de interés e inversión en la información internacional viene arrastrándose desde hace algunos años; en plena época de bonanza económica. En materia laboral "el panorama es desolador", concluyeron las tres.